Entre nosotros, adoptemos el estilo de vida de Jesús:
El, siendo Dios no se apropio de los beneficios de su condición,
Al contrario, se hizo servidor de la humanidad.
Y fue uno de los nuestros. Su entrega de amor fue total.
No evitó el dolor, ni temió la cruz. Prosiguió su causa hasta el fin.
Por ello, no murió, sino que recibió del Padre una vida nueva.
Por su resurrección un mundo diferente se esta creando.
Es por esto que nosotros, sus hermanos y hermanas, no doblegamos nuestras banderas, ni tememos enfrentar la lucha. De la entrega liberadora, nace la vida verdadera.
Por: Nellie Ritchie, teóloga
Que hermosa esta reflexión de esta mujer sobre el significado de la vida, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo y de acuerdo con lo que el apóstol Pablo nos escribe en este himno que se encuentra en Filipenses 2:5-11.
Hoy es Viernes Santo y tradicionalmente conmemoramos la muerte de Jesús en la cruz del Calvario. Pero en esta noche no vamos a hablar de muerte sino de la nueva vida que tenemos en Aquel que murió y se entrego por nosotros: Jesucristo.
Eso es a lo que precisamente estamos llamados: a vivir una vida nueva desde lo que significa la cruz de Cristo.
Hay entonces tres maneras en que la cruz de Cristo nos ayuda a vivir esa nueva vida y las encontramos en este pasaje del apóstol Pablo cuando escribe a los Filipenses.
Pablo escribe desde la cárcel. Desde la cárcel se dirige a esta nueva iglesia que se formaba en Filipo. Pablo no sabia cual iba a ser su futuro, a las autoridades no les importaba Pablo ni mucho menos su predicación. Sin embargo, cuando leemos la carta de Filipenses, encontramos a un apóstol Pablo gozoso, no por estar preso, sino a pesar de estar preso. Pablo no se andaba lamentando. Pablo estaba gozoso porque sabia en quien había creído. El Cristo de la cruz y de la resurrección ya le había dado la victoria.
Veamos cuales son las tres maneras en que la cruz de Cristo nos ayuda a vivir una vida nueva.
El vs. 5 dice: "Haya pues en nosotros este mismo sentir que hubo en Cristo Jesús."
(1) La primera manera en que la cruz de Cristo nos ayuda a vivir una vida nueva es una actitud de humildad. Como ya les dije Pablo estaba preso, sin embargo no se refleja la inseguridad ni la angustia de las personas que están en la cárcel. Pablo tenia una actitud positiva y de humildad.
Pablo relaciona la actitud de los cristianos con la de Jesucristo, ¡casi nada! Y, cual fue la actitud de Jesús: fue humilde y obedeció a Su Padre para que tu y yo tengamos una vida nueva.
Cuantos de nosotros somos humildes? Que es la humildad? Será caminar con la cabeza baja todo el tiempo, será vestirse con ropa sencilla para No sobresalir? Será no superarse en el trabajo, ni estudiar mucho para que otros no digan que soy orgulloso/a de lo que soy o tengo? Eso hermanos y hermanas es una falsa humildad.
La humildad que habla hablo es aquella que estima y pone las necesidades de otros por encima de nosotros mismos. No se puede ser humilde mientras sigamos pensando en que primero Yo, segundo y si sobra algo Yo, también. La humildad no tiene nada que ver con la casa que tengamos, los estudios que hayamos hecho, el carro que guiemos o la ropa que nos pongamos. La humildad tiene que ver con la manera en que tratamos a los demás y cuan obedientes somos al llamado que Dios nos ha hecho.
Porque todos y todas hemos sido llamado por Dios. Lo que pasa es que se nos hace difícil despojarnos de las cosas que nos gustan y nos encantan para poder ser obedientes a ese llamado.
Nuestra experiencia, trabajando con una nueva obra en Poinciana nos demuestra que no hay mucha gente dispuesta a servir en una iglesia que se esta formando. A la gente le gusta la iglesia grande donde nadie me conoce, donde ya hay programas y gente capacitada y a donde solo voy a adorar una vez a la semana.
Pero en esta noche de cruz y de victoria, el Cristo resucitado nos llama a cargar Su cruz y seguirle. A obedecerlo a El y cumplir con el ministerio que nos ha dado. Que si es difícil? Que si hay muchas decepciones y problemas? Que si hay escasez de dinero y vemos que la cosa se estanca y no camina? Decimos si a todas estas preguntas.es por eso que nosotros sus hermanos y hermanas no doblegamos nuestras banderas, ni tememos enfrentar la lucha. De la entrega liberadora, nace la vida verdadera.
Continúa diciendo el vs. 7: "sino que se despojo a si mismo tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres."
(2) La segunda manera en que la cruz de Cristo nos ayuda a vivir una vida nueva es una actitud de servicio. Pablo nos habla de Jesucristo como el siervo, no necesariamente como el que se describe en Isaías 53, sino que se traduce del griego como esclavo. Ya esas son palabras mayores. El esclavo tiene un amo, y obedece a la voz de ese amo sin preguntar el porque, obedece y punto. Jesús se hizo esclavo, se hizo siervo para que tú y yo tuviéramos vida plena y abundante en El.
Nuestra actitud de siervo/a tiene que integrar una vida balanceada. A veces se nos pasa la mano y en vez de siervos, somos esclavos.del trabajo, de los hijos, del esposo/a, de la casa, del carro y se nos olvida vivir la vida abundante que ya Cristo nos dio.
El servicio debe ser algo cotidiano, como su segunda piel. Es algo que no se impone, sino que se hace con amor y entrega. El servicio a los demás tiene que estar marcado de dar sin esperar nada a cambio. Cuando damos esperando que nos devuelvan el favor, entonces no estamos dando de corazón. El servicio es una entrega incondicional.
El servicio tiene que empezar por los nuestros primero. A veces somos "luz de la calle y oscuridad de la casa". Nuestra familia debe ser donde se atiendan las necesidades primero. Si cada familia se preocupara por sus propios miembros, las iglesias serian mas saludables. Las iglesias reflejan lo que pasa en nuestras familias particulares, cuando en la casa hay desorden, revolu y tirijala usted puede estar segura/o que eso mismo va a haber en la iglesia.
Jesús no fue un siervo cualquiera, fue un siervo obediente. A veces servimos a otros de mala gana o con actitud negativa. Si esa es tu actitud, mejor no sirvas. Porque el que no vive para servir no sirve para vivir. Se un siervo y una sierva obediente. Que tu servicio a otros sea tu testimonio de fe. Yo se que no es tarea fácil. Es por esto que nosotros, sus hermanos y hermanas, no doblegamos nuestras banderas, ni tememos enfrentar la lucha. De la entrega liberadora, nace la vida verdadera.
Y finalmente, dice el vs. 11: "y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre".
(3) La tercera manera en que la cruz de Cristo nos ayuda a vivir una vida nueva es una actitud de confesión. Confesión no es otra cosa que el reconocimiento del sacrificio de Cristo en la cruz del calvario para salvación nuestra. El sufrimiento, la muerte, la cruz, la obediencia, la humillación no se quedan ahí, Pablo habla de lo opuesto: el señorío universal de Jesucristo.
El señorío es un dado y es un hecho, falta que nosotros confesemos ese señorío. Otra vez, confesar a Jesucristo como el Señor tiene que ser una actitud, un estilo de vida.
Este Viernes Santo vamos a confesar a Jesucristo como el Rey de nuestras vidas. Como hacemos esto? Tenemos que dejar a un lado las cosas que ponemos entremedio de Dios y nosotros. Dios no las pone, las ponemos nosotros, hemos creado barreras que nos impiden ver la presencia constante de Dios en todo lo que hacemos.
Esta mañana hablaba con mi esposo de lo difícil que es no caer en la tentación de tener cosas, porque la sociedad en la que nos ha tocado vivir nos enseña que para ser feliz y tener éxito debemos tener cosas. Obama nos mando y dinerito y rápido nos vamos para Wal-Mart a gastarlos y no pensamos en ahorrar para cuando vengan las vacas flacas.
Quien es el Señor de nuestras vidas? Quien es nuestro Rey Soberano como dice el himno? A quien le damos tributo y loor? Que es lo que confesamos con nuestros labios?
Jesucristo es nuestro Señor en medio de la abundancia y la escasez. Cuando nuestra gente están perdiendo hoy día sus trabajos, sus casas, sus posesiones materiales, dudamos y no podemos sostener nuestra fe en medio de las dificultades? Nos podemos "gozar" en medio de las tribulaciones y problemas confesando que Dios tiene control de nuestras vidas y de lo que nos pasa?
El apóstol Pablo sabia que la ultima palabra la tenía el Señor y no las autoridades que lo encarcelaron. La actitud de Pablo era la de confesar al Cristo resucitado que se humillo y murió en una cruz pero que hoy nos da vida plena y abundante a pesar de las circunstancias en las que estemos.
La cruz de Cristo nos ayuda a vivir una nueva vida cuando tenemos una actitud de humildad, servicio y confesión.
Es por esto que nosotros, sus hermanos y hermanas, no doblegamos nuestras banderas, ni tememos enfrentar la lucha. De la entrega liberadora, nace la vida verdadera.